La Game Boy, al fin y al cabo, es la evolución de las
Game & Watch que la propia Nintendo empezó a producir la compañía en el año
1980. Esta nueva portátil es, ni más ni menos, que una especie de monstruo de
Frankenstein, si se me permite la comparación (en ningún caso con tintes
peyorativos), en la que se combinan algunas de las características de su famosa
NES con otras de su serie Game & Watch.
Hablamos de una máquina de 8 bits lanzada por primera vez
en Japón el 21 de Abril de 1989 (a Europa llegó a finales de 1990) y que había
sido creada por el equipo de desarrollo Nintendo Research and Development 1 en
colaboración con el diseñador japonés Gunpei Yokoi, creador original de las
Game & Watch y responsable, entre otras cosas, de supervisar juegos tan
conocidos como ‘Donkey Kong’. Es decir: el proyecto estaba en buenas manos.
Un montón de versiones. Y un buen puñado de unidades
vendidas
Si conocéis más o menos la trayectoria de Nintendo
sabréis que, en cuanto a portátiles se refiere, no es una compañía que se
contente con lanzar un modelo o dos. El caso más reciente que tenemos a mano es
el de su Nintendo DS, que ha visto como su línea se ha ido alargando con el
tiempo con más y más versiones: DS Lite, DSi, DSi XL, 3DS y ya veremos si la
cosa sigue (todo apunta a que sí).
Game Boy
Con la Game Boy ya sucedió algo similar. Tras el primer
modelo, el del año 89, le siguieron estos: Game Boy Pocket, Game Boy Light,
Game Boy Color, Game Boy Advance, Game Boy Advance SP y Game Boy Micro. Todo
eso durante el período que va desde 1989 hasta el 2005. Por descontado las
ventas, si sumamos las de todas las versiones, son alucinantes: 200,20 millones
de unidades vendidas a nivel mundial.
En cualquier caso el modelo original, a nivel de
especificaciones técnicas básicas, contaba con una pantalla en blanco y negro
(LCD de 2,6 pulgadas y una resolución de 160×144 px), un procesador Sharp
LR35902 de 8 Bits 4,19 MHz (similar al Intel 8080), 8 KB de memoria S-RAM
interna que podía ser ampliable a 32 KB, una paleta de colores de 2 bits (4
tonos de grises) y funcionaba gracias a cuatro pilas AA que aseguraban unas 15
horas de juego, aproximadamente, o bien conectando un adaptador AC. También
daba la posibilidad de conectarla a otra Game Boy a través de un puerto de
comunicación y de jugar con auriculares (con regulador de volumen incluido).
La portátil de los mil y un accesorios
No sólo salieron una cantidad enorme de modelos distintos
de la consola, no. En cuanto a accesorios casi se podría escribir una
enciclopedia. No es mi intención hablar de todos ellos, ni mucho menos, pero sí
quiero rescatar un par de ellos.
Game Boy PrinterMe gustaría empezar por un trasto llamado
Game Boy Printer que, a su vez, se podía usar junto a la Game Boy Camera. Sí,
amigos. Aunque de forma muy rudimentaria dada la limitada paleta de colores de
la Game Boy, la pequeña portátil de Nintendo podía hacer fotos gracias a la
Game Boy Camera y, con el uso de la Game Boy Printer, imprimirlas. Incluso más
adelante fue capaz de imprimir imágenes de una serie de juegos concretos para
Game Boy y Game Boy Color.
También podíamos jugar con los juegos de la Game Boy en
nuestros televisores si disponíamos de una NES o una Super NES y el Super Game
Boy, que no era otra cosa que un adaptador en forma de cartucho de 16 bits en
el que introducir los de la Game Boy.
Otros accesorios son el Game Boy Pocket Sonar (para un
minijuego de pesca), el Transfer Pack (para transferir datos en tre una Game
Boy o una Game Boy Color y la Nintendo 64), el Game Boy Four Player Adapter
(usado con el Game Link Cable permitía partidas de hasta cuatro jugadores), y
un largo etcétera.
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