Todo empezó en 1976, cuando Atari veía como su gran éxito
Pong perdía fuelle. Así fue como empezó el proyecto 'Stella'. Sin embargo,
durante el desarrollo la compañía se quedó sin dinero y era necesario algún
socio capitalista. La compañía Warner se olía ya por entonces que aquello de
los videojuegos podría ser un negocio rentable y le proporcionó los suficientes
fondos a Atari para que pudiera terminar el proyecto. Así nació el primer
sistema de videojuegos doméstico de juegos intercambiables: Atari VCS (Video
Computer System).
El lanzamiento fue acompañado por nueve juegos. Lo
realmente revolucionario para 1977 fue el hecho de que vienesen en cartuchos fácilmente
cambiables por el usuario. Sin embargo, no todo eran ventajas. Su elevado
precio, 249 dólares, y el escaso interés que despertaban los videojuegos por
aquella época no hicieron de la Atari VCS un éxito inmediato.
No fue hasta 1980 cuando llega a la consola de Atari una
conversión de recreativa, el mítico Space Invaders. La idea de jugar
ilimitadamente en casa a una máquina recreativa que estaba en los bares y que
había que pagar por cada partida hicieron que Atari vendiera montones de
consolas y copias de su cartucho estrella.
La fama y el éxito cegaron a Atari, que menospreció a sus
programadores hasta tal punto que éstos cogieron sus cosas y se fueron para
formar una compañía de videojuegos independiente: Activision. Y de esta nueva
casa salieron los mejores juegos para Atari VCS, entre ellos el clásico
Pitfall. Animadas por el éxito de Activision, surgieron más compañías
programadoras de videojuegos, con un resultado en calidad de títulos bastante
desigual.
En 1981, la Atari VCS pasa a denominarse Atari 2600 y, en
un intento de repetir el éxito con Space Invaders, Atari versiona otro de los
éxitos de las salas de juegos de entonces, el Missile Command. Y siguiendo con
las conversiones, llegamos a uno de los juegos que más identificaron a la consola
por entonces, el incombustible comecocos Pac-Man. Atari fue criticada porque se
le achacaba que el juego podía haber sido mejor si no fuera por las prisas por
sacarlo al mercado.
Pero no fue todo un camino de rosas. El mayor 'chasco' de
Atari con su consola 2600 fue con el juego ET El extraterrestre. La compañía
pagó 20 millones de dólares por la licencia a los estudios, pero no supo hacer
un juego a la altura. El cartucho era bastante malo, y la compañía se tuvo que
"tragar" gran parte de las millones de copias que se fabricaron.
Otro de los problemas que sufrió Atari fueron los clones
de su consola. No patentaron el hardware, por lo que muchas compañías se
lanzaron a fabricar clones compatibles con la original, aprovechándose del
esfuerzo y dinero que Atari invirtió en su diseño y publicidad. Incluso Coleco
realizó su propio clon llamado Gemini.
1983 fue uno de los años con más movimiento para Atari.
La feroz competencia de los sistemas de aquel entonces (en ese año salieron la
Vectrex y la Colecovision) hicieron que muchas compañías de hardware sacaran
sus propios accesorios para la consola. Atari proponía "My First
Computer", Unitronic's lo intentó con el "Expander" y
Spectravideo con el "Compumate", todos intentos de convertirla en un
ordenador personal. Ninguno tuvo éxito y fracasaron, ya que no podían competir
con los ordenadores personales de la época. La luz de Atari 2600 empezaba a
apagarse.
Fue en la crisis de 1984 cuando podemos decir que Atari
2600 murió.
Sin embaro, en otro intento sin pies ni cabeza, Atari
volvió a lanzar al mercado su consola por 5$ en 1989, cuando la NES causaba
furor y la Sega Megadrive era lanzada al mercado.

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